
Desde que empezamos a saber cosas sobre el concepto de fingerairboard allá por 2004, esta técnica de “patinar” contra el viento ha avanzado mucho. Hoy en día Blackriver cuenta con una submarca llamada FingerAirBoard que fabrica y vende tablas especiales para este fin, así como ventiladores. Aunque la posibilidad de trucos es mucho menor que en fingerboard, es sorprendente lo que algunos ya son capaces de hacer con estas tablas.
En principio se trata de un hobby más caro que el fingerboard, ya que esos ventiladores (o al menos los que vende Blackriver) rondan los 300€. Si no estás dispuesto a gastar esta cantidad, siempre puedes utilizarlo bajando la ventanilla del coche, aunque no deja de ser un tanto peligroso. ¿Qué opináis vosotros? ¿Le veis futuro al fingerairboard?



















