LCS Fingerboards es una nueva marca de tablas creada afincada en nuestro país, concretamente en Madrid. La característica más reseñable de LCS es que, a diferencia de la gran mayoría de los fabricantes, no sólo utilizan madera. Sus tablas están hechas con una combinación de maple y fibra de vidrio, lo que las dota de rigidez y ligereza al mismo tiempo. Además LCS también puede presumir de tener unos acabados muy cuidados, incluyendo los gráficos.

A pesar de tratarse de una marca que acaba de salir al mercado, al ver una de sus tablas se entiende perfectamente que el shape está más que pensado, y detrás de él hay mucho trabajo y muchos moldes desechados. Las proporciones entre kicks y cóncavo son realmente buenas (aunque es sabido que esto es siempre una cuestión de gustos) y se trata de una tabla bastante ancha, algo que es cada vez más común entre los fabricantes. Las medidas exactas son de 99mm x 29mm, con un peso de tan sólo 6 gramos.

Por último, destacar que LCS fabrica su propio tape para las tablas que produce. Sin embargo, no es el tape habitual al que estamos acostumbrados, mitad goma mitad esponja, sino que se trata de un material con un tacto totalmente diferente que incluso se nota a la vista. Normalmente, cuando una marca experimenta nuevos tipos de tape, el resultado es catastrófico o al menos de peor rendimiento que los modelos habituales (FBS tape, RIPtape, etc.); por la contra, el nuevo producto de sujección fabricado por LCS funciona muy bien, e incluso puede que tenga más adherencia que el tape al que estamos acostumbrados. Al igual que en todo, la elección de uno u otro es una cuestión de gustos.

El precio de una tabla LCS con tape es de 20€, o 25€ si la queremos con wide trucks y soft bushings. Uno de los puntos de venta de la marca es la conocida tienda madrileña Caribbean, la madre de todas las tiendas de skateboard y fingerboard en nuestro país. También es posible encontrarlas en algunas tiendas de la ciudad condal, como La General Surfera o Univers Privat.